domingo 5 de noviembre de 2006

TEONANACATL

Bernardino de Sahagún habló del hongo conocido por los indígenas con el nombre de Teonanácatl ("carne de lo divino"), por medio del cual "tenían visiones de cura o de muerte, sentían que caían en campos de batallas o que eran devorados por animales salvajes o que se convertían en acaudalados".

Mi experiencia con los hongos alucinógenos sucedió por lo que me ha llevado a ya varias chocoaventuras: las ganas de experimentar, la búsqueda de nuevas vivencias (como decía un cuate: “hay que probar de todo MENOS VARÓN” jajaja). Recuerdo que por ese tiempo andaba leyendo un libro de José Agustín llamado “La contracultura en México” (muy chido, por cierto), y me entró la loquera de vivir en carne propia aunque sea una pequeña parte de la experiencia hippie de aquella época.

Así que me puse de acuerdo con un par de cuates de la chamba donde estaba (uno de ellos ya había ingerido los hongos), y nos lanzamos a un pueblo cuyo nombre no daré pa que no digan que promuevo el atasque.

Estaba al tanto de que comer hongos alucinógenos de la forma tradicional es todo un ritual donde se recomiendan cosas como no tener sexo ni comer carne desde días antes de la ingesta. Acepto que no cumplí con al menos uno de esos postulados. (Ok, me eché unos tacos un día antes, jeje).

Al estar allá nos salieron con que como no era temporada, sólo tenían algunos honguitos frescos y otros más conservados en miel (que dicho sea de paso, adquiere un color morado). Los compramos y caminamos adentrándonos en un valle. En el camino nos encontramos con 2 chavos que también iban a los hongos (por lo que nos dijeron, eran de una comunidad indígena cercana). Al llegar a un claro del bosque decidimos detenernos a comer. Teníamos sólo de 2 tipos: “pajaritos” (conocidos así por ser de los más ligeros en cuanto a su efecto) y “derrumbes” (imagínense por qué el nombrecito).

Me comí 4 pajaritos (sin albur) pero como según yo no me hacían nada, aparte me comí 2 derrumbes. Eso fue lo que definitivamente detonó el cambio en cuanto a mi percepción de la realidad. Yo antes pensaba que era pura pose eso de que te sientes “en armonía con el universo” y “hablas con los árboles”, pero no puedo negar que de pronto todo en el valle se veía más vivo, me acuerdo que me quité los lentes y así anduve el resto del día porque según yo veía perfectamente. También recuerdo tener la certeza de que en algún momento de la caminata nos detuvimos y un rayo de sol perfectamente definido nos cubrió, saliendo de entre varias nubes.

Uno de los chavos que encontramos en el camino se sentó a cantar unas palabras en Náhuatl con los ojos cerrados, y así estuvo bastante tiempo, como en trance. Después seguimos caminando no recuerdo cuantas horas, pero al final del día regresamos a pedir posada con el chavo que nos había vendido los hongos. Ahí nos quedamos hasta el día siguiente, en que regresé a casa.

A quien sólo le interesa el atasque por el puro gusto de alterar sus sentidos, este tipo de experiencias seguro les parecen un desperdicio. Es por eso que el comer de estos hongos no creo que sea recomendable para todo mundo. Estoy convencido de que hay algo más en la ingesta de estos y el contexto en el que se dé. Casi como si estos vegetales tuvieran una “personalidad propia”.

Debo decir que la experiencia para mi fue bastante placentera e interesante, pero hay quienes opinan que al ir a comer debes ir en paz contigo mismo porque si no “los hongos te regañan” (lo que otros llaman tener “un mal viaje”). No se me hace descabellado porque alteran tu mente y percepción de las cosas.

En fin, una vivencia más que se me ocurrió compartir por este medio.

Hasta luego.


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A quien le interese ahondar en el tema, le recomiendo el libro "Los hongos alucinantes", de Fernando Benítez (Editorial Era). Esto por supuesto, para una aproximación puramente teórica...
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Fé de Erratas:

Los hongos NO son vegetales. Forman el reino FUNGI (gracias, Solita por recordármelo).

Atte: El fungiforme Yao.

8 comentarios:

A las 5 de noviembre de 2006 11:33 , Blogger zhenda ha dicho...

estoy de acuerdo contigo y corroboro lo escrito excepto en lo de "de todo menos varón"... no sabes lo que te pierdes, que tonto.

 
A las 5 de noviembre de 2006 11:51 , Blogger yaoteka ha dicho...

JAJAJA. Llámame el tonto más grande, pero neta que así estoy bien. :p
Saludos, Zhenda :)

 
A las 6 de noviembre de 2006 15:37 , Blogger zhenda ha dicho...

no te llamaré el tonto más grande por esa tontería.

volviendo a las drogas, así como el yoga, prefiero la práctica a la lectura de prácticas.

y te recomiendo el yoga, se llega a los mismos estados que con ciertas drogas, pero además no tiene efectos secundarios dañinos... bueno, casi nunca.

 
A las 8 de noviembre de 2006 22:32 , Blogger Sola en el universo. ha dicho...

Ay, Yao... toy muy triste... ¡¡¡¡¿¿¿Cómo te refieres a los hongos como "estos vegetales???!!!!

¡¡¡¡LOS HONGOS NO SON VEGETALES!!!!! Forman el reino Fungi (según una clasificación que pronto caerá en desuso) :( :( :(...

Por lo demás todo bien, me encanta leer y escuchar estas chocoaventuras, me encanta que me "cuenteen" así digo yo. Muchas gracias por la historia.

 
A las 10 de noviembre de 2006 02:58 , Blogger yaoteka ha dicho...

Zhenda:
Desde hace mucho me dan ganas de tomar clases de Yoga. Seguro pronto lo haré. Saludos!!


Solita:
Err... tienes TODA la razón. Ya no me acordaba, pero alguna vez me lo enseñaron en clase de biología. Gracias a ti por tu interés en mis chocoaventuras, jeje

 
A las 2 de diciembre de 2008 11:46 , Blogger mcv69 ha dicho...

soy de argentina y estoy estudiando hongos psylocibicos y me encantaria trabajar escribiendo sobre ellos , como debo hacer?

 
A las 24 de febrero de 2009 10:17 , Blogger negretz ha dicho...

buena onda tu historia. Soy de paraguay. por aqui tambien encontramos hongos alucinogenos, que se llaman cucumelos. crecen en la bosta del cebu (un torito blanco que tiene tipo joroba) y en la temporada de lluvias esto es un carnaval toda la vida para quienes lo conocemos. hay miles de chocoaventuras para contar! ojala q llueva que crezca el cucumeloooooooooo!!

 
A las 20 de mayo de 2009 12:07 , Anonymous Anónimo ha dicho...

En efecto los hongos tienen algo, si algo mas que una simple comida es lago espiritual y mistico no cabe duda los invito a visitar mi blog es un festival magico entren a: http://festivalmagico.blogspot.com/2008/07/hongos-alucinogenos-el-nectar-de-los.html

pero tampoco los recomiendo es algo como les repito muy mistico y espiritual ... saludos desde México.

 

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