De Tenochtitlan para el mundo. (Con las ALAS DE ANGEL que usted busca!!)
26.2.09
Hay gente que nomás no cambia
pero es inútil pretender cambiarlos
lo único que se puede hacer es decidir entre conservarlos en nuestra vida...
...o no.
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Pasando a otros temas yo SÍ creo en la reencarnación informática.
Porque mi disco externo que había muerto y nomás no prendía, reencarnó en un nuevo gabinetiux gracias a Joss Almighty.
Eso me permite seguir chambeando en casita ...oh si. n_n
(...mmm... aunque si se trata de un disco duro en lugar de reencarnación creo que lo correcto sería decir reencascaración, o reencarcación o reenplastificación con aluminización y reentornillación)
-chale, creo que ya me va haciendo falta dormir...-
Mmmm… si esto de las televisiones no deja, se me hace que voy a ir a poner mi changarro a Tepoztlán.
ñ_ñ
Por efectazos como estos también soy conocido en el bajo mundo como el "Evel Knievel del Final Cut” (y el George es el "Phillipe Petit del Pro Tools") -y no es broma lo de petit-
(Bueno, al tal Knievel nomás le salían la mitad de sus hazañas e intentando la otra mitad se ponía unas santas madrizas que pa que les cuento, así que supongo que eso también influye en mi apodazo alterno…)
"Hay tres maneras de adquirir sabiduría: primero, por la reflexión, que es la más noble; segundo, por imitación, que es la más sencilla; y tercero, por la experiencia, que es la más amarga."
Recuerdo cuando usted nos dijo que esa librería hace muchos años era un dojo.
Recuerdo cuando nos platicó que una vez al recibir una patada usted atravesó el vidrio que daba a la calle, aterrizando en la banqueta para sorpresa de los que ahí pasaban.
Recuerdo la disciplina y la costumbre de obedecer a los grados mayores (quizá lo más cercano que yo he conocido a un ambiente militar). Era acatar órdenes sin cuestionamiento alguno, para en muchos casos acabar sorprendiéndome de lo que podía hacer (y suponer secretamente que quizá de no haber sido presionado de aquella forma, no hubiera logrado eso que para mi eran “hazañas”).
Después lo dejé. Empecé a cuestionarlo todo y a todos (sobre todo a mi mismo). Evitaba obedecer órdenes sin cuestionarme su validez. Eso muchas veces me llevó a callejones sin salida, a momentos de desesperación donde me sentía perdido (pero también a días sublimes donde me sentía completamente dueño de mi vida y mi destino). Esos pensamientos y sensaciones son cíclicos, pero lo prefiero así.
He notado que quienes prefieren obedecer (aún a regañadientes), que hacerse cargo de sus propias decisiones y asumir su libertad, la mayor parte del tiempo parecen saber a dónde van y qué hacer -normalmente porque alguien ya lo decidió antes por ellos-. Sin embargo no los veo mucho más felices que yo (al contrario, parecen angustiados por cumplir con las expectativas de otros) . De hecho prefiero cualquiera de mis momentos de dudas más profundas que el más brillante de sus momentos de certeza impuesta por alguien más.
El amor se come como un pan, se muerde como un labio, se bebe como un manantial. El amor se llora como a un muerto, se goza como un disfraz. El amor duele como un callo, aturde como un panal, y es sabroso como la uva de cera y como la vida es mortal.
El amor no se dice con nada, ni con palabras ni con callar. Trata de decirlo el aire y lo está ensayando el mar. Pero el amante lo tiene prendido, untado en la sangre lunar, y el amor es igual que una brasa y una espiga de sal. La mano de un manco lo puede tocar, la lengua de un mudo, los ojos de un ciego, decir y mirar.
Sólo puedo esbozar una leve sonrisa cuando me topo con una persona más que, como la mayoría de nosotros (católicos o agnósticos), decimos creer en el karma (cuando nos conviene), y cuando no nos vale madres andar haciendo chingadera y media.
¿Pero qué se puede esperar? Somos seres humanos y lo divino sigue siendo un ideal.
Porque los móndrigos empleados de Krispy Kreme están tan bien adiestrados que casi siempre que voy por un par de donas y un café, me acaban convenciendo de llevarme una caja.
Tengo un serio problema de debilidad por las rosquillas cuando se combinan con las "ofertas" irresistibles...
...ahora voy a repartirlas en la ofna. pa quedar bien con el pretexto del "día de la amistad"
tsss... a veces soy tan mustio que hasta yo me caigo gordo.
y aunque estar en el aigriopuerto a las 4:25 a.m. del sábado no está precisamente en mi Top List de cosas qué hacer en un fin de semana…
...ya estando en el cielo ps todo es más tranquilo: Nomás me faltó mi arpa, alas y aureola porque me volví a jetear como el angelito que soy.
Total que estuvo fregón y la comida es pocamare, aunque lo más representativo de allá son los sombreros de jipi: verdaderas obras maestras hechas por artesanos mexicanos (hasta tienen una fuente alusiva en la plaza).
Comí Chilmole y me tomé un refresco de chocolate…
Pero al final nunca hay cosa más chida que volver al hogar…
Por cierto que aprendí varias palabras en Maya.
ñ_ñ
Pero ahora me despido y pa que vean que soy cuate, ai’ les dejo una rola didáctica pa que le practiquen…